Cáceres nos recibía el pasado puente de febrero. Llegábamos con muchas ganas de pasear por ella, eran muchos los años que no la visitaba y por fin volvía.
Buen Hotel, muy céntrico, cómodo y con buen precio, a través del buscador Venere que tenía de oferta el alojamiento en doble a 45€: http://www.hoteldoncarloscaceres.com/
Llegamos el miércoles, anocheciendo en un día lluvioso que dejaba un bonito color sobre la piedra de los edificios. Nos dio tiempo para sumergirnos en su casco histórico, recorrerlo y pasear pausadamente entre palacios y fachadas iluminadas y calles solitarias. A la hora prosaica de cenar nos decidimos por el recomendado "Hornos 25", en la calle del mismo nombre muy cerca de nuestro alojamiento, que nos gustó mucho tanto en el estilo de la comida como en los vinos que tenían de la tierra.
El jueves salimos temprano para aprovechar bien. Amaneció plomizo y con lluvias intermitentes de poco calado. Reconozco que estos días me gustan. Las calles estaban aún con muy poca gente, ya se irían animando a medida que avanzaba la mañana. La iglesia de San Juan y su permanente vendedora de periódicos estaban brillantes de lluvia, y las cigüeñas perezosas no salían de sus nidos.
| Plaza e Iglesia de San Juan |
En la Plaza Mayor,estuvimos contemplando junto al arco de la Estrella la Torre de Bujaco a la que luego entraríamos, y el Foro de los Balbos por el que entramos al centro histórico, recorriendo el adarve de Santa Ana, deteniéndonos en las bellas fachadas de sus numerosos palacios, para leer y disfrutar con sus detalles hasta llegar al postigo del arco de Santa Ana, con hermosas bóvedas de roscas características de la zona.
Casa del Rico, de los Becerra, de los Aldanas, de los Pereros, de los
Ribera... En la página de turismo de Cáceres explican sus
características principales http://turismo.ayto-caceres.es/es/recursos-culturales.
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